Si eres como nosotros, probablemente te gusten los lugares poco transitados, a los que normalmente hay que llegar volando a aeropuertos pequeños y caros o conduciendo durante diez horas. Te vamos a contar un pequeño secreto: no tienes que hacer nada de eso para vivir una aventura salvaje y desconocida en Arizona. Phoenix es una de las ciudades más grandes del país, lo que significa que es uno de los aeropuertos más baratos y fáciles de llegar, y justo a las afueras de la ciudad se encuentra el impresionante Copper Corridor de Arizona.